Florece desde finales de Mayo hasta el mes de Agosto. Las
moras maduran en verano; primero tienen color verde, después
rojo, finalmente negro cuando están bien maduras. Se crían
en los torrente, arroyos, generalmente cerca de agua.
Contiene, en sus partes herbáceos y sobre todo en sus brotes
nuevos, gran cantidad de materias tánicas, junto con
diversos ácidos orgánicos, en parte formando sales. En las
zarzamoras podemos encontrar hasta un 7% de azúcares (azúcar
de uvas y levulosa), con ácidos diversos: cítrico, láctico,
salicílico, vitamina C, etc.
Las virtudes mas importantes de este arbusto, que se emplea
contra la diarrea, la disentería, las hemorroides, las
inflamaciones de la garganta, para fortalecer las encías y
afirmar las muelas, etc. Asimismo las zarzamoras se utilizan
para combatir las enfermedades de la boca.
Se usan, sobre todos los brotes tiernos desecados, en
cocimiento fuerte. Se ponen a hervir en un cazo o puchero
bien limpios algo más de 1 litro de agua con 3 onzas de
brotes de zarza, y se deja hervir hasta que se reduzca a 1
litro, luego se pasa por un colador. Contra las hemorroides,
se bañan en esta agua, o se aplican sobre ellas compresas
bien empapadas en la misma. Contra las inflamaciones de la
garganta y de la boca se usa el mismo cocimiento, en
gargarismos, cuanto más repetidos mejor; endulzándolo con
unas cucharadas de miel. Pero conviene preparar nuevo
cocimiento todos los días. Desde antiguo se recomienda
mascar brotes tiernos de zarza para fortalecer las encías.
Estos brotes tiernos, son comestibles y pueden formar parte
de la dieta de los diarreicos; basta simplemente hervirlos
como si fueran espárragos y comerlos como verdura.
Las zarzamoras son también ligeramente astringentes. Con su
zumo, añadiéndole algo menos de dos veces su peso de azúcar
y calentándolo suavemente para deshacerlo por completo, se
prepara un excelente jarabe de zarzamoras, el cual mezclado
con el cocimiento anterior, lo hace todavía mas eficaz. Ni
el jarabe de zarzamora ni estas, como fruta fresca dañan a
nadie.
La zarza fue conocida a preciada como planta medicinal desde
remotos tiempos. Los grandes médicos y farmacólogos de la
Antigüedad hablan de ella.
Cuando las circunstancias obligan a echar mano a toda clase
de substitutivos, las hojas de la zarza y, en general, las
de la mayoría de las rosáceas, pueden ser empleadas para
fumar, en lugar del tabaco. Realmente no engañan a nadie,
pero por lo menos, son innocuas, que ya es mucho y dicen que
su huno se tolera fácilmente. También se recomienda en tales
caso emplear las hojas de la zarceta o parrilla (zarza
menor, que tiene pelos mezclados con las púas del tallo, las
moras solamente compuestas de dos a cinco frutocticulos, los
cuales son mayores que los de la zarzamora ordinaria, de
color negro azulado y un poco agrios. La zarceta se cría a
menudo en la sombra de los álamos y chopos) y las del
frambueso para prepara un sustitutivo del té de la China. Se
toma dos partes de hojas de zarceta y una parte de las de
frambueso, después de marchitas, se cortan a pedacitos.
Luego se rocían con un poco de agua, se colocan en un lienzo
bien limpio el cual se anuda de manera que las hojas queden
bien apretadas y humedecidas, y se dejan fermentar en un
sitio adecuado, a la sombra y no demasiado frió, durante dos
o tres días. La fermentación hace que se desarrolle un aroma
que recuerda el de la rosa. Después se secan de nuevo las
hojas desmenuzadas, con lo cual se desvanece el perfume
adquirido, aunque reaparece cuando se encierran de nuevo en
una caja o tarro bien cerrados.